domingo, 25 de mayo de 2008

INGENIERIA Y ARQUITECTURA

La EXPO de Zaragoza abrirá en pocos días sus puertas. Una vez más la discusión entre el utilitarismo y la estética están sobre la mesa, la ingeniería y la arquitectura. Los dos puentes sobre el Ebro, el del Tercer Milenio y el Pabellón Puente están en el punto de mira. La polémica me parece estéril, pero está en la calle y no debemos ser ajenos en este blog a ella. Hoy domingo El Periodico de Aragón publica este comentario sobre el tema:


El puente del Tercer Milenio y el pabellón puente, dos obras completamente distintas en sus características más elementales (dimensiones, funcionalidad, estética o materiales empleados en su construcción), compiten en importancia desde que se conoció sus respectivas propuestas y, sobre todo, su proximidad. De hecho, las diferencias se acrecientan cuando el debate se disputa entre los expertos ingenieros y arquitectos nacionales e internacionales. La discusión existe, aunque el fenómeno Expo suele disimular las notables discrepancias.


En los medios de comunicación, mientras, los elogios se reparten por igual, aunque ha tenido más publicidad y mayor repercusión el proceso de construcción del pabellón puente, a veces por la situación crítica de sus plazos y otras por la singularidad de su diseño. Sin embargo, un dato les diferencia notablemente: el presupuesto de adjudicación. Mientras para la obra de Arenas se preveía invertir 22,8 millones de euros, en la de la arquitecta iraquí la cifra se elevó a 33 millones. Sin embargo, el tiempo ha demostrado que el planteamiento del ingeniero oscense contaba con una solución constructiva muy concreta y definida, algo que provoca menos problemas, en tiempo y en dinero.

Por eso, la indefinición de la propuesta de Zaha Hadid acabará costando, según apuntan fuentes próximas a la obra, "más de 80 millones de euros". El del Tercer Milenio superará, según indicó el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, los 45 millones de euros, pero la diferencia entre ambos pasará de 10 a 35 millones de euros. Entonces el debate entre profesionales igual se traslada a la ciudadanía, en busca de explicaciones ante este sobrecoste.

RÉCORD MUNDIAL "El de Arenas apuesta por llevar la técnica al límite, técnico y estético. Su definición del proceso constructivo era tan claro que siendo un récord mundial en su estilo (puente con arco atirantado) destaca por su utilización ultraeconómica de los recursos que necesita. Tanto es así que en todo el puente no sobra ni falta un gramo de hormigón en ninguna parte, no hay excesos y lleva al límite el conocimiento", valoró Juan Antonio Ros, responsable del proyecto de Expoagua, quien añadió, sobre el pabellón puente, que "no será estudiado como modelo en ninguna escuela de ingeniería pero no era su cometido, que era ser el más bello y el de mayor reconocimiento y proyección exterior, algo que sin duda consigue". No obstante, opina que "ambas son singulares, una en ingeniería y otra en arquitectura" y cree que la iraquí "dejará más huella en la ciudad".

¿Son muchas más prestaciones las que da la obra de Zaha Hadid? Como zona de paso peatonal está acondicionada para soportar el paso de 12.000 personas a la hora. Su vecino, sorprendentemente, soporta el tránsito de 25.000 peatones por hora y 27.000 bicicletas. Además, funciona como zona de paso para vehículos y por él pueden pasar 28.000 coches por hora. No, en la capacidad asumible no le supera.

¿Y en tiempo de construcción? El puente del Tercer Milenio tardó nueve meses en terminar la cimentación, un año y nueve meses para culminar su estructura (catorce meses el tablero y siete el arco) y unos dos meses los acabados --la apertura en clave del arco apenas duró un día--, o lo que es lo mismo, 32 meses de obras que acabarán el próximo 7 de junio. Su vecino de abajo invertirá apenas medio año menos.

Otro de los aspectos que generan división de opiniones es la perdurabilidad de su relevancia internacional. En este sentido, el catedrático de la Escuela de Puentes de la Coruña, Santiago Hernández (de reconocido prestigio en España), afirma que "la obra de Zaha Hadid tiene ahora más audiencia mediática pero pertenece a la corriente del deconstructivismo, una moda pasajera que obtiene un gran resultado a corto plazo pero acaba siendo perecedero en el tiempo, mientras que Arenas es más clasicista y recoge lo mejor del conocimiento de la técnica de construcción de puentes. No es solo el uso del hormigón, porque en La Barqueta fue capaz de hacer una obra maestra en acero". Además expone un paralelismo claro: ¿Quién no sabe qué es el Partenón griego y visualiza su imagen rápidamente, y quién recuerda alguna obra de modas pasajeras como, por ejemplo, el manierismo? El motivo es ese.

No obstante, la proyección internacional se entiende, en muchos casos, como un argumento subjetivo y de difícil sustento en caso de que su elevado coste se convierta en su mayor crítica. La explicación de apoyar en ella su importancia es, para Hernández, achacable a que es "una solución confusa, que no tiene lógica", en la línea de esta corriente deconstructivista seguida en otros casos próximos, como el Guggenheim de Bilbao. Así, no es extraño que se haya apuntado a que el uso posterior a la Expo de este "edificio sobre el río" sea similar al del museo vasco. ¿Será esta su utilización final?

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